jueves, 29 de octubre de 2015

In bellum

Me encantaría poder decir que hacía un día de perros, pero a lo alto el sol brillaba; un día horriblemente bello.

¡Qué importará qué país! No importa contra quién fuera. ¿Qué es, Italia, en la Toscana? ¿O la jungla colombiana? Ni distinguirlo pudiera; el mundo entero es la trinchera y no hay nada más allá.

Se desvanece la patria, sólo temes por tu vida.

Sí, llegados a este punto, desertar no es mala opción. Pero claro, ¿quién deserta frente a frente al enemigo? Sí, tu entraste en ese hoyo; salir es otra cuestión.

Mientras yo desesperaba, un soldadito lloraba aferrado a un sobre blanco y sin ninguna inscripción. Los bordes medio arrugados revelaban su importancia... yo traté de confortarle y él simplemente negó.

Caen las bombas, llueven balas, humo negro en la batalla; tras mis párpados cerrados todo truena alrededor. Y, mientras rezo aterrado a cualquier dios que me escuche, el recuerdo de mi madre, ¿vivirá para verme morir?

La última carga que estalla cayó demasiado cerca, la avalancha de metralla superó nuestra barrera. Oigo un grito: "¡cuerpo a tierra!" y, sin pensar, obedezco mientras siento cómo silban proyectiles en el cielo.

Menos suerte el compañero, aquel tipo de la carta, al que veo tras el humo derribado entre chatarra. La poca fortuna la tuvo al morir sin sufrimiento, un pedazo de metal le había perforado el cuello.

Mi curiosidad disculpo, pues tenía mis motivos, la busca de una familia, de una amante o de amigos. Así pues, en un respiro me arrastré hasta el cuerpo inerte, rescatando ese misterio de las manos de la muerte. Dudé un momento y lo abrí.

El sobre estaba vacío.

3 comentarios:

K. Marce dijo...

Referida desde Literautas compañera. Me ha gustado mucho tu historia, aunque conociendo el reto del taller, el final era claro para mí; pero seguro que es factor sorpresa para quien no lo sabe.
Como no estamos en el taller, no seré técnica, cosillas de conectores nada más. Y me concentraré a ser lectora, y tu historia me ha gustado, un tema interesante, de actualidad en muchas partes del mundo y una narrativa fresca, cálida pese a al duro entorno.
Por mi parte te felicito. El mío en en taller es el # 119.
Te invito también a mi blog, doy consejos y reseñas de productos para facilitar la tarea del escritor. ¡Nos leemos!

Anónimo dijo...

Horriblemente bello.

Anónimo dijo...

Muy bello tu relato. Para mi es un poema en prosa. Lo volveré a disfrutar con más tranquilidad esta noche. Había buscado tu nombre y me extrañaba que no apareciera.
Adscribo a lo que dice anónimo mas arriba
saludos
Tavi oyarce